Iberobarómetro2010: Desempleo e inseguridad lo más preocupante
El Iberobarómetro es un estudio desarrollado desde hace varios años por el Consorcio Iberoamericano de Empresas de Investigación de Mercados y Asesoramiento, CIMA. Según se remarca en el informe, el objetivo de este estudio es con “el ánimo de establecer un diálogo más activo y dinámico entre los pueblos de Iberoamérica, sobre temas de gobernabilidad, estado de ánimo de la población, liderazgo de los gobernantes, legitimidad de las instituciones, y desempeño de los principales actores internacionales en cada uno de los países”.
Suvozcuenta.com te invita a que revises el informe 2010 donde se encuestaron aproximadamente 11.707 encuestas a personas de 19 países del continente, además de España y Portugal.
Resumen de resultados
Con el ánimo de simplificar su comprensión, CIMA introdujo en la presentación de resultados del Iberobarómetro la convención internacional del semáforo, con lo cual los resultados aparecen en verde, cuando más del 50% de los ciudadanos perciben que las cosas van por el camino adecuado; amarillo cuando solo entre 30%-50% identifican la situación positivamente y como un desafío para mejorar; y rojo cuando menos del 30% de los ciudadanos considera que la situación es positiva.
Conclusiones generales
Estado de ánimo de la población
El impacto de la crisis financiera internacional en las economías de los países de Iberoamérica ha generado un mayor grado de pesimismo entre la población. Los altos índices de desempleo e inflación, así como los problemas de inseguridad, narcotráfico y corrupción que se presencian en la mayoría de los países estudiados, contribuyen a que la gente sea pesimista con respecto a la dirección por la que va el país. Tan solo el 30% de la población encuestada en Iberoamérica considera que el país va por buen camino.
Los países en donde se registra un mayor optimismo son Uruguay (70%), Chile y Brasil (53%), y Venezuela (52%). Los países de la península Ibérica, cuyas economías se han visto afectadas significativamente por la crisis financiera, son de los más pesimistas: tan solo el 13% de los españoles considera que el país va por buen camino, mientras que el 9% de los portugueses piensa lo mismo.
Consolidación democrática
Una tendencia interesante que se desprende de los resultados del estudio es la falta de confianza en las instituciones del Estado, la crisis de los partidos políticos, y el énfasis en el presidencialismo. Existe una opinión dividida entre quienes consideran que el país está gobernado por la voluntad del pueblo y quienes opinan lo contrario. En promedio en Iberoamérica el 45% de la población considera que el país está gobernado por el pueblo, mientras que el 50% considera lo contrario. El porcentaje de quienes consideran que las elecciones en su país son libres y transparentes es más alto. El 54% así lo estima.
Pero esto no quiere decir que la democracia en la región este más consolidada. La falta de confianza hacia las instituciones del Estado, y el papel supremo que juegan los presidentes en algunos países, son temas que constituyen claramente un obstáculo para el fortalecimiento de la democracia en la región. Es la fortaleza institucional la que garantiza la consolidación de la democracia, y como dice Guillermo O´Donnell, “sin Estado no hay democracia”.
Los principales problemas
Los temas de desempleo e inseguridad son los que más preocupan a los iberoamericanos, y son temas que están intrínsecamente ligados, como se demuestra en diversos estudios.
Para el 20% de los iberoamericanos estos son los problemas más graves, mientras que el 17% considera que la corrupción es el principal problema. En un cuarto lugar se encuentra la economía, con 12%. El problema del desempleo afecta especialmente a los países de la península Ibérica. En España el 59% de la población estima que es el problema más grave del país, y el 40% de los portugueses opinan lo mismo. En el caso de España la tasa de desempleo está por el 20.05%, una de las más altas entre los países de la Unión Europea.
En América Latina los colombianos parecen ser los más preocupados con el desempleo (31%), seguido de Paraguay (29%), y Ecuador (26%). Asimismo, el 26% de los hispanos en Estados Unidos consideran el desempleo como el principal problema del país.
La preocupación con el desempleo se refleja en la calificación que le da la gente a la gestión de los presidentes frente al tema. En 18 de los 22 países evaluados la gestión presidencial frente al desempleo no alcanza el 30% de aprobación. Solo en Uruguay y Venezuela la gente parece estar satisfecha con el manejo que sus líderes le han dado al problema, (48% y 42% respectivamente). En donde se percibe un mayor rechazo en la forma como se ha desempeñado el mandatario para solucionar el problema del desempleo es en España y Portugal. En ambos países tan solo el 5% de la población considera que el mandatario ha manejado bien el tema.
El problema de la inseguridad sigue siendo una de las preocupaciones de los latinoamericanos. Esta percepción es especialmente alta en Uruguay (58%), Panamá (54%), Venezuela (41%), y Guatemala (38%). En Costa Rica representa el principal problema para el 29% de la población. En este último país, el tema de la inseguridad ha ocupado un lugar preponderante en la agenda pública de las últimas administraciones, como resultado de la tendencia creciente que se registra en la tasa de muertes violentas, uno de los principales indicadores de criminalidad. A pesar de que sigue siendo una de las tasas más bajas comparadas con el resto de países de América Latina, el incremento ha sido notorio en los dos últimos años, llegando a una tasa de 10 muertes violentas por cada cien mil habitantes.
Resalta el caso de Colombia, país que hace unos años era uno de los países más afectados con la inseguridad, y que hoy en día solo representa el problema más grave para el 2% de la población. Esto es proporcional a la calificación que los colombianos otorgan al presidente Álvaro Uribe en el manejo de la seguridad. El 61% considera que la gestión del presidente ha sido entre muy buena y buena, el porcentaje más alto en Iberoamérica. En muchos otros países de América Latina los gobiernos han diseñado planes para reducir los índices de criminalidad y combatir la delincuencia, pero solo en el caso de Colombia la población se siente altamente satisfecha con los resultados.
En el caso de España y Portugal la inseguridad no representa un problema grave para el país, ni tampoco lo es para los hispanos en Estados Unidos.
La corrupción se ha mantenido en los primeros lugares en la lista de problemas de Latinoamérica en los últimos años, y representa uno de los principales obstáculos para el fortalecimiento de la democracia y el desarrollo en la región. Los países en donde se percibe una mayor preocupación frente a este problema son Perú, Brasil, El Salvador, Argentina, Venezuela, México y República Dominicana.
El narcotráfico es otro de los temas que preocupa a los latinoamericanos. Representa el principal problema para el 9% de la población. Es uno de los principales problemas para la población de República Dominicana, México y Costa Rica. Frente a este tema, en la mayoría de los países los líderes son mal calificados, aunque hay algunas excepciones: En Venezuela, y Colombia, la gente considera que el presidente ha manejado entre bien y muy bien el problema, 64% y 57% respectivamente. El desempeño del presidente Felipe Calderón en México es calificado con el 29%.
Los ciudadanos de algunos países valoran positivamente a los presidentes pero los critican en campos muy específicos. Valoran lo positivo y le dan una calificación alta en la gestión frente a algunos temas, pero en otros son muy críticos. Esto refleja una opinión pública madura, que puede discernir entre las fortalezas de sus líderes y sus debilidades.
Confianza institucional
El Iberobarómetro refleja algo que se ha venido documentando en la región desde hace algunos años y es la desconfianza generalizada en las instituciones, particularmente en los partidos políticos y el Congreso, lo cual resulta problemático para la democracia. En promedio en Latinoamérica tan solo el 18% de la población confía en los partidos políticos, y 27% en el Congreso. Esta falta de confianza es consecuencia en gran medida de las tendencias que se han dado hacia el colapso y la atomización de los partidos, y que a su vez se traduce en una crisis de representación profunda, donde se cree en el caudillo o no se cree en nada. América Latina es eminentemente presidencialista. El presidente es más importante que el Congreso y los partidos. Los países en donde se registran menores niveles de confianza hacia los partidos políticos son Perú y Ecuador, ambos con el 8%.
Otro punto que se resalta es el nivel de confianza hacia las Fuerzas Armadas. El hecho de que estas sean más populares que la policía y la justicia se reflejan en las cifras sobre narcotráfico e inseguridad. Más allá de la percepción de inseguridad lo que más debería preocupar es la lógica de desconfianza en instituciones donde deberían primar el respeto a los derechos humanos y la justicia. En general la gente parece estar más inclinada a apoyar programas de mano dura y no en programas donde se ve que las instituciones no pueden resolver de forma inmediata los problemas de inseguridad.
En promedio en Iberoamérica el 35% de la población confía en la Policía, comparado con el 50% que siente confianza hacia las Fuerzas Armadas. En los países de la península Ibérica es en donde más confianza existe hacia la Policía. En España el 68% y en Portugal el 61%. Asimismo, el 58% de los hispanos en Estados Unidos dice confiar en esta institución. De los países latinoamericanos se percibe una gran confianza en Colombia (50%), aunque también en este país hay más confianza hacia las Fuerzas Armadas (65%). En Chile, país que cuenta con una de las policías mas profesionalizadas de la región, existe un alto grado de confianza tanto hacia la Policía como hacia las Fuerzas Armadas, 64% y 76% respectivamente. Por el contrario, se destacan países como Guatemala y República Dominicana, donde el nivel de confianza hacia ambas instituciones es bajo, 21% y 20% en el caso de Guatemala, y 14% y 32% para RD. En México el 74% de la población confía en las Fuerzas Armadas, mientras que tan solo el 16% confía en la Policía.
Entre las instituciones que mayor grado de confianza inspiran entre la población iberoamericana están los bancos. Un promedio de 50% confía en ellos. Es de resaltar que a pesar del contexto de la crisis financiera internacional, la gente aun cree en sus bancos.
La otra paradoja es que en una región en donde la educación pública sigue siendo lamentable, la gente en Latinoamérica sigue teniendo confianza en la educación. El 68% cree en el sistema educativo. Esto refleja más una aspiración que una realidad.
Asimismo se registran altos niveles de confianza hacia la Iglesia, la prensa, la empresa privada y los noticieros de TV.
Gestión presidencial
Los gobernantes en América Latina cuentan con buenos niveles de aprobación. En doce de veintidós países los líderes cuentan con porcentajes de aprobación mayores al 50%. El porcentaje más alto lo recibe el presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, con 74%, seguido de los presidentes de Colombia Álvaro Uribe y de El Salvador, Mauricio Funes, ambos con el 71%. El hoy ex presidente de Costa Rica, Oscar Arias cuenta con el 68% de aprobación de su gestión, mientras que el presidente Barack Obama es también uno de los más populares, con 67% de aprobación entre los hispanos. Otros mandatarios que registran porcentajes altos de aprobación en sus países son el nuevo presidente de Chile, Sebastián Piñera (63%), Ricardo Martinelli, de Panamá (63%), José Mujica de Uruguay (61%), Porfirio Lobo de Honduras (63%), Hugo Chávez (57%), Evo Morales (56%), Leonel Fernández, de Republica Dominicana (54%), y Felipe Calderón de México (50%). Los niveles de aprobación más bajos los tiene la presidente de Argentina, Cristina Kirchner (29%), José Luis Rodríguez Zapatero, de España (26%), y Álvaro Colom de Guatemala (24%).
Estos porcentajes de aprobación de los líderes de Iberoamérica al interior de los países, contrasta con la imagen y el grado de simpatía que se tiene de ellos en otros países. Cuando se pregunta de una escala de 0 a 100, que tanto simpatizan con los líderes, la izquierda radical se encuentra en el último lugar. La imagen de los mandatarios está relacionada directamente con el grado de conocimiento de ellos. Personajes prominentes como Chávez, los hermanos Castro, Evo Morales, y Daniel Ortega, generan grandes pasiones y son muy mal percibidos. A mayor conocimiento menor la aceptación. Muy pocos simpatizan con ellos. Llama la atención que las opiniones del “no sabe no responde” son altas en algunos casos, lo que refleja desconocimiento. Por ejemplo muchos no saben quién es José Mujica, presidente de Uruguay, o Fernando Lugo de Paraguay, que mas allá de sus países muy pocos los conoce.
Los lideres que cuentan con mayor grado de simpatía son Barack Obama (62.3%), el Rey Juan Carlos de España (56.6%), la ex presidente Michelle Bachellet (56.4%), y Luiz Inacio Lula Da Silva (54.2%).
La imagen del presidente Obama contrasta con la opinión que tienen los latinoamericanos sobre Estados Unidos. La imagen del presidente es mucho más alta que la imagen que se tiene de Estados Unidos como actor internacional. De todas maneras, la imagen positiva y carismática del líder estadounidense ha contribuido a mejorar la imagen de Estados Unidos en algunos países de Iberoamérica, a pesar de que en otros la imagen sigue siendo negativa.
